¡EL SER HUMANO ELIGE SU FORMA DE VIVIR!

 

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INFIDELIDAD

 

Siempre han existido casos de infidelidad.  Así que uno se pregunta, ¿Qué es infidelidad?

 

Según algunas personas, infidelidad es traicionar a alguien, a quien se ama. Traición que puede ser en el amor o en lo material; ya que podemos ser infieles al trabajo, al amigo, la pareja, la familia, etc. Esto quiere decir que podemos depositar amor, ¿O interés tal vez? en la persona o en lo material.

 Continuando con el tema, podemos preguntar: ¿Qué es ser infiel al trabajo?

 Es no cumplir con la obligación acordada. Desde luego, hay factores que no debemos tomar como infidelidad, tales como: Retirarse de la empresa por una causa justificada; a saber: razones económicas, mejor ambiente laboral, etc., sino, ser descuidado (a) en las labores cotidianas del empleo; cuando somos irresponsables o no tenemos amor en lo que hacemos. Es decir, la persona se encuentra en un estado de ocio mental, de no-interpretación de lo que quiere, pues cuando se firma previo contrato, es porque muestra interés; pero, luego caemos en la rutina de caminar la vida sin proyección. No existe un rumbo claro de lo que se quiere, y por ende, el interés disminuye; no el amor, porque nunca existió.

 

Así que, debemos ser responsables en todo, y en cualquier lugar, para que, en el día de mañana, Dios nos bendiga y nos ayude en el momento necesario, a caminar mejor. Porque todos fallamos.

 Si hacemos referencia de una infidelidad a un amigo, de inmediato pensamos que hablamos del adulterio, mas no siempre es así.

 Si nosotros como seres humanos, queremos un mejor vivir, tenemos que aprender a relacionarnos con nuestros semejantes. Sin embargo, la situación no es tan sencilla como parece, pues, eso implica compartir diferentes mundos en el diario vivir. De manera que, para tener éxito, debemos empezar a conocernos, lo cual podemos lograr, a través de la vida práctica e informativa, (así como este escrito).

 Es obvio que la práctica cotidiana del diario vivir, es mucho más certera que lo teórico, pues recibimos los impactos del dolor en carne propia. Pero esta es una forma muy poderosa de continuar aprendiendo.

 Es por ello que, en nuestro diario vivir, debemos tomar muy en cuenta todo lo que hacemos. Tal como: Interactuar con el prójimo, llámese familiar o no, los hechos o actos que uno como ser humano realiza, etc.,

 Si de vez en cuando tomamos momentos o días de reflexiones para observar lo que hacemos, para estudiar al prójimo, y en consecuencia, nos reflejamos en él, nuestra vida empezará a mejorar notablemente, porque a través de todo esto, iremos aprendiendo de cómo tratar al prójimo sin hacerle daño.

 No estudiemos al prójimo para destruirlo. Todo esto trae como consecuencia positiva, el sabor de la vida.

 Recuerda el siguiente mensaje bíblico:

 “Las palabras suaves, hacen ganar amigos, y la lengua amable, multiplica las respuestas afectuosas; que sean muchos tus amigos, pero ten uno entre mil como consejero.

 Si quieres un amigo, comienza por probarlo, y no confíes en él inmediatamente.

 Porque hay amigos de ocasión que no te serán fieles el día de la desgracia.

Hay amigos que se vuelven enemigos y que se pondrán a hablar de tus líos para avergonzarte. Hay amigos que comparten tu mesa, que no te serán fieles cuando te vaya mal.

Mientras te vaya bien, serán como tu sombra, pero si te ven humillado, se volverán contra ti y evitarán tu mirada.

Aléjate de tus enemigos y, cuídate de tus amigos. El amigo fiel es refugio seguro; el que lo encontró ha hallado un tesoro. ¿Qué no pagarías por tener un amigo fiel? No tiene precio.

El amigo fiel es remedio saludable, y los que temen al Señor lo encontrarán.

El que teme a Dios se hace verdaderos amigos, pues, como es él, así serán sus amigos”.

 

Debido a lo anterior podemos imaginar el por qué de la infidelidad en la pareja. Más aun, debemos añadir, ciertos aspectos de la vida cotidiana en las parejas; estén casadas o no.

Cuando una pareja, casada o no, decide cohabitar, debe tener en claro el por qué lo hace, y si en realidad hay amor o no y, qué consecuencias tendrá posteriormente.

Ahora, para recordar lo que es amar, entendamos que no es la unión carnal, lo cual, representa la consecuencia del amor genuino.

Sabemos, desde luego, que el factor que destruye muchos hogares, es la falta de trato cordial en la pareja, cordialidad que se pierde con el devenir de los tiempos.

Si no tenemos respeto al hablar, si no buscamos el bienestar del prójimo; da como interpretación, poco interés en la pareja, lo cual conlleva a una ruptura en el tiempo. Y esto se nota, con la ausencia del afecto personal.

De acuerdo a la encuesta sobre este tema, de cierta forma podemos resumir lo siguiente:

Podemos comparar el amor en la pareja, como un sentimiento que, como la planta, si no se riega, se muere.

Cuando tenemos una planta y de ésta queremos su bienestar, nos preocupamos de regarla todos los días y, hacerle el cariño de podarla cuando sea necesario. De todo esto, crece un sentimiento de afecto y calor hacia la planta, al punto de, no solo hablarle como a un ser humano, sino considerarla como parte de la familia o de nuestra vida. De esta forma, crece el amor en la pareja que, de no tomar en cuenta el cuidado cotidiano, se marchita y se pierde como la planta.

Es importante entender que, nosotros los seres humanos, somos motivados por lo que vemos, como también por lo que escuchamos; y de acuerdo con lo dicho, tanto el hombre como la mujer, llegan a sentirse en un estado de hipnosis, es decir, bajo un hechizo momentáneo que, conlleva a dos personas, a formar una pareja. El problema es que, el hechizo, no permite ver los errores y defectos de cada uno, que a la postre, hace que todo termine en la misma historia.

 Es por ello que, debemos controlar ese momento de ilusión, para no arrepentirnos luego, o vivir en un infierno, como en la película: Durmiendo con el enemigo. Y para controlar el momento de ilusión, es necesario estudiar al prójimo y a sí mismo, en el diario vivir.

Recordemos: “No para destruir, sino para querer”.

 De todo esto vemos, lo importante que es el amor, y cuando se habla de amor genuino, hasta la misma Biblia se pronuncia de esta manera:

 “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

 El amor nunca dejará de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará”.

1 Co. 13: 1-8.

 

 

 

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